Vacaciones en bicicleta: Ruta de la Comarca de la Sidra

¡VOLVERÉ! EL PLACER DE VIAJAR AL PARAISO

mis vacaciones perfectas

Como cada año durante la década que llevo montando en bici, uno de mis momentos más esperados, por necesario, es mi viaje veraniego en bicicleta.

Ya son muchos los  destinos descubiertos, a cual más bonito: Alpes, Camino de Santiago, Granada, Lanzarote, León, Pirineos… Ya son muchos paisajes, muchos caminos recorridos, muchos kilómetros en las piernas, y muchos momentos. Pero no por ello deja de ser algo muy especial, y que siempre espero con gran expectación.   Y este año no iba  a ser menos.

mis vacaciones perfectas

¿Por qué Asturias? ¿Y por qué no? Cada año proponemos, seleccionamos, elegimos o votamos, pero cuando Micky, uno de mis compañeros propuso Tracks Astures no hubo objeción alguna. Nuestro destino Verano 2014 sería la grandiosa Asturias.

Por mi parte tenía especial motivación, ya que el “Dire”, Chus Castellanos  me había hablado maravillas de esta ruta y de Ruth Moll, el alma mater.  No voy a dar detalles porque todo eso lo tenéis en este maravilloso Roadtrid que Planet Mtb hizo y cuya lectura me acompaño en varias ocasiones los días previos: http://www.planetmtb.es/index.php/es/rutas/item/232-tracks-astures-mtb

Lo que yo  pretendo es animar a todas las féminas a hacer algo así, es una experiencia absolutamente maravillosa, y posible.  Pero también, me decido a escribir esto, porque quiero dejar por escrito esas maravillosas sensaciones que he vivido, para algún día, volver a oler esos bosques, volver a ver en mi mente ese verde tan diferente, volver a perderme en el horizonte de ese mar y en la arena de esas playas tan inmensas,  y volver a mojarme con esa lluvia, que allí es diferente.

EL TÚNEL DE TIEMPO.

Pues si, como si de una película de ficción se tratara, viajando hacia ese paraíso que es Asturias hay un inmenso túnel, que una vez atravesado te transporta a otro lugar. El verde inunda el paisaje, el aire se purifica, las montañas se dibujan, el cielo… aunque gris ese día era diferente. Estábamos cerca… Y ya, viendo el paisaje tras la ventanilla del coche sabíamos que íbamos a disfrutar.

mis vacaciones perfectas

EMPEZAMOS A RODAR.

Salimos de Nava (lugar al que regresaríamos tras cuatro días ya que la ruta es circular) dirección norte hacia la sierra de Peña Mayor. Y nada más empezar, ¿Qué teníamos? Pues sí, una subida. ¡Madre mía, si ni he calentado! Y no creas que era fácil, tendidito…no… ya estos primeros kilómetros nos avisaban de donde nos habíamos metido: 23 y 24% de desnivel.

mis vacaciones perfectas

Mis vacaciones perfectas. Ruth nos contaba, que con un día claro, las vistas eran aún más impresionantes, pero tanto a mí como a mis compañeros de viaje nos parecía que estábamos entrando en el paraíso.Todo nos recordaba que estábamos lejos de casa, de la civilización. De repente vi a “Bambi” saltar ¡jo! Que impresión me dio. ¡Estaba en el paraíso de verdad!

Con todo esto, comimos algo en Infiesto, creo recordar, y nos dispusimos a terminar la primera etapa hasta Cangas de Onís, tras recorrer los 63 kilómetros previstos, no recuerdo el tiempo, ni lo miré, ni me importa.

CANGAS DE ONIS.

O lo que es lo mismo. El paraíso de la “multiaventura”. ¡Madre mía! La cantidad de oficinas y puestos que hay de actividades a realizar: descenso de cañones, espeleología, rafting, trekking, ecoturismo, canoa, piragua, caballos… Si te gusta el turismo activo, este es tu destino.

mis vacaciones perfectas

Dejamos Cangas de Onís, nuevamente sin madrugar ¡que lujo! Y empezamos despacito y con buena letra los primeros kilómetros de los 43 que teníamos que hacer en esta segunda jornada.

Salir de Cangas me encanto, la sendita y carril junto al rio fue un lujo. Me gusto ciclar por el Camino de Santiago, y seguir las flechas amarillas que tantas veces he seguido desde diferentes puntos (Roncesvalles, León, Ponferrada; Finisterre…). Me gusto encontrarme la cara amable de los peregrinos, cargados con sus alforjas o mochilas, y ajenos al mundanal ruido. Fue un placer y un privilegio.

mis vacaciones perfectas

Y tras recorrer la zona costera, que estábamos ansiosos por encontrarnos, tras un sendero entre acantilados, llegamos a Colunga, donde nos esperaba el baño en el mar que ya os he contado, y una playa impresionante, que al atardecer lo es aún más. Tanto es así, que llegamos tarde a la cena, por cierto espectacular, en el Hotel Isla, un sitio familiar, donde te miman y se preocupan de verdad porque todo sea perfecto.

LA COSTA ASTURIANA 

Tras esta jornada solo puedo decir una cosa: quiero volver. Si. Este es el resumen.  

mis vacaciones perfectas

Y es que sinceramente no os puedo definir como me gustaría ese contraste de playa y monte, verdes con azules, hierba con arena, y mucho más. No puedo. Solo si vas, y lo vives, sabrás de lo que te hablo.

Pasábamos de playa en playa. En una de ellas cientos de niños de un campamento de verano jugaban y cantaban ajenos a todos. La playa era de ellos. Y nos dejamos contagiar de ese aroma infantil. Si eres un amante de la tienda de campaña, en Colunga encontraras un lugar perfecto: un camping que detrás tiene las montañas y  delante el mar, con una playa impresionante. ¿Puedes pedir más?

mis vacaciones perfectas

El sendero y el camino que llevamos hasta Lastres, un pueblecito pesquero, fue espectacular. Villaviciosa, otro lugar de paso, famoso por ser la “sede” de la famosa sidra “El Gaitero” mundialmente conocida. Hasta que llegamos al famoso Lagar de Castañon, donde Marta, nuestra “anfitriona”, nos esperaba.

Qué rica estaba esa sidra recién salida de esa barrica, que bueno estaba todo: chorizo de ciervo, quesos, dulce de manzana, pan del lugar… todo estaba exquisito. Si sabes lo que es “la espicha”, sabes de lo que te hablo, y si no, tienes que vivirlo ¡ya tienes otro motivo más para hacer este viaje!

Desde Catañon hasta nuestro destino, Gijón, creo recordar, que tan solo nos quedaban 9 kilómetros. Menos más que eran cuesta abajo… a ver… que no iba mal.  Pero menos mal jajaja

mis vacaciones perfectas

Gijón me sorprendió muy gratamente. Una ciudad cuidada, limpia, elegante. Una ciudad para conocer. Para pasar unos días. Una ciudad con playa para bañarse. Con carril bici para recorrer. Con casas señoriales, y callejuelas en las que perderse. Otro motivo para volver, y otro más para que tu, lector, hagas este viaje.

CERRANDO EL CÍRCULO. 

Nuestro destino, Nava. Para mí la jornada más dura, ya que ya me había exprimido y mis fuerzas estaban al límite. Así, pedalada a pedalada llegamos a Nava por unos caminos de los de cuento, con bosques de los de duendes, con algún tramo muy lleno de barro y fango por las lluvias caídas… pero sobre todo… por sitios tan impresionantes, que la nostalgia del fin del viaje  empezó a hacer acto de presencia lentamente sobre nuestras cabezas, y se coló en nuestras mochilas.

En Nava, después de unas buenas fabes y un buen pescado que disfrutamos con Ruth, nos esperaba el Museo de la Sidra, donde nos hicieron entrega de nuestro maillot acreditativo, y donde nuevamente nos enseñaron esa forma, ahora más artesanal, de elaborar la sidra.

Y aquí es donde yo conocí a Ruth Moll, nuestra guía de tracks astures.

 

Este blog ha sido desarrollado por Meme Vicente, nuestra chica She Rides favorita https://www.facebook.com/memeamelia.vicente

Comparte por favorShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+

2766total visits,3visits today

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

En cumplimiento con Ley 34/2002, de servicios de la sociedad de la información te recordamos que al navegar por este sitio estás aceptando el uso de cookies propias y ajenas. +Info | Acepto