Viajes en bicicleta: Madagascar 14 días de viaje para vivir en el paraíso

Madagascar es la cuarta isla más grande del mundo y la más grande de África, localizada en el Océano Indico, frente a la costa este del continente y separada de él por el canal de Mozambique, donde la vida se desarrolla de otro modo, porque Madagascar, no es África, no es Asia, simplemente es  “un mundo diferente” a todo lo imaginable, donde los viajeros aún podemos sorprendernos, emocionarnos, disfrutarlo, acercarnos a su gente tradicional y sencilla, conocer y empaparnos de su cultura ancestral, por la que el tiempo no parece seguir el mismo ritmo que en el resto del mundo.

Un lugar a descubrir, a respetar, a cuidar, esto sobre todo, porque lugares así, en el siglo XXI, son difíciles de encontrar.

El largo aislamiento al apartarse del continente, hace más de 150 millones de años, es la razón de la existencia de multitud de especies de plantas y animales endémicos, como el lémur, los camaleones de colores brillantes o el fossa y muchas especies de baobabs. Un absoluto privilegio acercarnos a estos árboles milenarios y espectaculares, siete de las ocho especies que existen en el mundo, están aquí, en tierra Malgache, un espectáculo de color y de luz en las fantásticas puestas de sol.

De origen parcialmente volcánico, está dominada por una meseta y varios macizos montañosos, elevándose sus tierras altas hasta los 2.876 m de altitud.

Los primeros colonizadores humanos fueron los Malagasy hace 2.000 años, descendientes de Indonesios que forjaron su camino a lo largo del océano Indico. Luego llegaron árabes y africanos haciendo importantes aportes a las únicas prácticas culturales encontradas en la isla y después de un periodo marcado por la presencia de piratas a lo largo de la Costa Este, fue colonizada por los franceses hasta que logró su independencia en 1960.

Si ahora además, cierras los ojos e imaginas un lugar donde todo es distinto, donde el olor a vainilla se mezcla con el intenso aroma de las especias, donde la fauna y flora conviven en una naturaleza salvaje, donde la población mestiza aún rinde culto a los ancestros, una isla donde las cosas más sencillas se conservan como eran, auténticas por encima de todo.

Donde cada momento es una experiencia, que convierte el viaje en un Aventura

Imagina esto, pero además sigue soñando y ve más allá, porque el paraíso sí existe y es aquel donde se mezcla sabana y selva, altiplanos montañosos con vírgenes playas de aguas cristalinas y esa imagen que conforman tus sueños. Esto es Madagascar, y ¿por qué,no?, a veces los sueños sí se hacen realidad…ven y siéntelo porque además en bicicleta se disfruta más intensamente, Bike Experience Tours te sugiere 14 días de viaje para vivir en el paraíso, recorriendo el sur de la isla, la parte más “Africana”, la más salvaje con insólitos paisajes, bellos bosques de baobabs milenarios, nuestro paso por las Tierras Altas visitando la famosa ciudad colonial Antsirabé compartiendo divertidos momentos en su mercado local, gran oportunidad para “socializar” y poner a prueba nuestras “primeras palabras malgaches” y degustar los típicos productos locales…

Desde allí acompañados de nuestro guía, vehículos de apoyo y con toda la logística de nuestros amigos de Indigo BE , con las bicicletas a punto, nos vamos hacia el bosque húmedo tropical más importante del país, Parque Nacional de Ranomafana, con bosques arcaicos y gran biodiversidad, anfibios, mariposas, reptiles además de orquídeas y más de 12 especies diferentes de lemures que nos sorprenderán, antes de continuar en bicicleta más al sur hasta llegar al campamento a los pies del Monte Camaleón con sus 1.595 m dominando la cordillera de Andringritra y desde donde tendremos unas soberbias vistas.

Nuestro viaje en bicicleta continua, kilómetros de carretera combinados con pistas forestales y carreteras secundarias, jornadas de 40 y 70 km en Montain Bike nos llevará hasta el Parque Nacional de Isalo, la conocida “puerta del sur”, donde dejaremos nuestras bicicletas aparcadas para recuperar fuerzas y disfrutar de las Cascadas de las Ninfas, la piscina azul y negra antes de continuar pedaleando hasta el lugar donde nos encontraremos con la innminente puesta de sol, en la “Ventana de Isalo”, un lugar privilegiado del mundo.

Noches de acampada en contacto con la plena naturaleza, combinados con hoteles sencillos y confortables, algun ecolodge y hoteles locales de categoría más justa pero lo mejor de la zona, nos harán tener una visión completa del viaje, primando la idea de  “día activo y noche confortable”, casi siempre disfrutaremos de una buena ducha y apetecibles cenas, gastronomía herencia francesa, sorprendentemente rica y variada.

Como no puede ser de otra manera, estas largas y divertidas jornadas en bicicleta, donde los momentos de casancio combinan con la belleza del entorno, no vale más que terminar una buena Aventura sea en las exóticas playas de Ambolimahilaka con sus barreras de coral, aguas cristalinas es un buen momento, para aparcar la bicicleta, olvidarnos del trekking y dedicarnos al snorkel, buceo o placenteros momentos en piragua tradicional para conocer la costa de esta gran isla.

Desde aquí, si no queremos ampliar la estancia en playas…es el momento de despedirnos del país, dirigirnos a Tulear donde nos espera una última aventura en vuelo hasta Antanararivo, donde nos espera un largo pero feliz vuelo de regreso a casa…

Si quieres ir recomendada/o por She Rides pide información AQUÍ y te pondremos en contacto con Bike Experience Tours.

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